«Todo intento de eliminar el duelo, solo lo irrita aún más. Debes esperar hasta que es digerido y luego la diversión disipará sus restos» SAMUEL JOHNSON

Terminar una relación de pareja los psicólogos la comparan con salir de un manicomio y entrar a un panteón, es por eso que les llaman «perdidas amorosas».

Todo el mundo en mayor o menor medida ha tenido la experiencia de tener el corazón roto, incluso se puede llegar a sentir físicamente como tienes roto el corazón, se siente como un dolor profundo en el pecho, un vacío.

El problema no es que lo sientas, el problema es que no quieras sanar ese dolor, y quieras cerrar ese corazón y esto por consecuencia te cerrará la posibilidad a seguir avanzando, a seguir adelante en todos los aspectos de tu vida.

En cuanto el tiempo va eliminando sentimientos y vas conociendo personas nuevas, te das cuenta que existen toda clase de personas y es posible que encuentres algo parecido a lo que deseas.

Es importante dejar los recuerdos atrás, con las manos llenas no recibirás nada nuevo, no hay mejor medicina que manteniendo la mente ocupada.

La inactividad trae frustración, por eso aunque no tengas algo que hacer provócate actividades nuevas, conoce gente nueva, inscribirte en cursos, actividades nuevas, cuidarse es otra de las cosas más importantes, dormir bien, hacer ejercicio, y debes estar consiente de que TODO PASA, aún el dolor pasa, el tiempo es algo que ayuda a que el dolor sea menor cada día, menos y menos hasta desaparecer.

Los vicios, el mal comer, el exceso de trabajo, no solo te impedirán sanar tu corazón, sino que lo que harán es que evadas el dolor, recuerda que: «es mas valiente el que decide enfrentarse al desamor, que quien recurre a una vida poco saludable para evadir el dolor», o en una frase coloquial «agarrar al toro por los cuernos sin anestésico».

Quien consigue salir de un desamor de manera saludable, cuidándose a sí mismo y aceptando esa situación negativa, habrá adquirido unas herramientas y un aprendizaje contribuyendo a su desarrollo personal y a su refuerzo emocional.

La realidad es que no dejamos de sentir, querer, amar, de extrañar, pero muchas veces es necesario, y lo más importante es aprender a vivir sin ellos (as) y aprender a amarnos mucho más a nosotros mismos.

Recordemos que no es «controlar las emociones», es «utilizarlas a nuestro favor», aún las emociones «negativas» nos ayudan a crecer cuando se lo permitimos, ese debe ser nuestro «motivo», que la vida te provoca experiencias y emociones, que, o le permitimos crecer o le permitimos que nos destruya, esa es la mayor decisión que debemos tomar.

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