¿Te has detenido a pensar cuantas decisiones tomamos en uno solo día?

Y no, no creas que solo las decisiones grandes son las más difíciles o las más importantes.

Desde mi concepto lo peor que nos pasa a la hora de tomar decisiones, se conoce como Parálisis por Análisis, te preguntaras ¿que es esto?, es cuando tomamos una postura de pensar o enfocarnos en los riesgos o en lo que vamos a “perder”, en lugar de abrazar o imaginar lo que podríamos ganar.

En ocasiones nos cuesta decidir y todo porqué nos negamos a aprender, a crecer y al rediseño. Entonces esto nos lleva a la siguiente pregunta: ¿Qué te estás negando a aceptar o a aprender? Por favor no respondas de prisa, tomate un tiempo para transitar tan siquiera la pregunta.

Para continuar, debo decirte que soy fiel creyente de que vivir es magia, y sino has percibido esa magia, entonces mi querido lector estás en automático, porque vivir la vida es un arte. Y sí, suena  a obviedad pero la realidad es que el porcentaje de personas que no son felices o que ni siquiera conocen su propósito en este plano de la vida es alarmante y ni qué decir de aquellos que viven por otros o para complacer a una sociedad con memoria a corto plazo.

Lo sé, tomar decisiones asusta, incluso (aquí entre nos) a veces paraliza; Y la realidad es que no importa el camino que elijas, siempre y cuando tu alma se sienta viva en este grandioso camino.

No es tan complejo cuando hablamos de decidir este tipo de cosas cotidianas, tales como: ¿tengo hambre?, pues tomo algo y como. ¿Tengo sueño?, tomare una siesta, o me voy a duchar, a cepillar, peinar, etc. El sentido de supervivencia con el que fuimos creados es asombroso.

Ahora bien, vamos a realizar el siguiente ejercicio y te invito a que te auto examines como si alguna de estas decisiones, preguntas o afirmaciones te pertenecieran:

¿Cuál seria tu actitud si tu hijo se acerca y te dice “ya estoy teniendo relaciones sexuales” o “mamá estoy embarazada”?

Tengo claros mis limites como pareja, pero no soy capaz de decirle que me hirió. Ya no me golpea como antes, y como él o ella nadie me amará, entonces aguanto.

¿Por qué sigo estudiando derecho si mi pasión es el ballet?.

Desde hace un tiempo admito que me gusta o atrae personas del mismo sexo, pero no se cómo decirle esto al padre de mis hijos, es un buen hombre y no lo merece.

¿Verdad que ya no es tan sencillo tomar decisiones en estas situaciones o contextos?

Ahora bien, el exceso de información que nos venden los medios, nuestra crianza y creencias religiosas, nos crean paradigmas y conversaciones limitantes. Y de manera absurda la desinformación por el lado de la educación, los derechos y el amor; intentan decirnos cómo vivir, casi que nos someten en un circulo que nos mantiene bajo presión, para tomar decisiones que “nos harán felices en 5 o 10 años”, por ejemplo: ¿qué carrera vas a hacer o con quien te vas a casar?. Y la realidad es que es completamente diferente, porque las decisiones que tomes hoy, AQUI y AHORA son las que en 5 o 10 años vas a recordar en vez de imaginar.

VIVE CARAJO, PERO VIVE YA, andamos en automático, pensando que somos eternos y la realidad es que somos efímeros, la vida ni el tiempo lo podemos comprar, o ¿acaso podemos ir a las cajas del super y decir: por favor, me vende o me recarga 20 años más de vida? ¡No!, ¿verdad?; Entonces ¿por qué esperar a que la muerte sea la mejor oportunidad de tu vida?. Por favor no sigas creyendo en “lo hago mañana, soy muy joven aún, mis padres siempre estarán para mí, a mí no me va a pasar, etc”

Deja de procrastinar tu felicidad, eres tu única y propia compañía, la relación más larga que tendrás, entonces elije que valga la pena, que sea sana, que sume. Sino te paras responsable por ti, nadie más lo hará, y ojo porque no te quiero vender un oasis: toda decisión acarrea un resultado, un precio a pagar o una consecuencia. Porque sin duda alguna te vas a equivocar y entre más rápido lo hagas será mejor. Equivócate una vez y aprenderás, no te encariñes con la piedra que has tropezado porque allí ya será elección personal entrar en un circulo tóxico.

De a poco nos iremos conociendo, pero te lo escribe hoy, esta mujer SENCILLA, HUMILDE, ABUNDANTE, AMOROSA y LIDER ,  que tambien ha derramado lagrimas, ha perdido muchas personas, ha protagonizado historias, ha sufrido ataques de pánico y ha pasado noches en compañía de la soledad (somos un producto no terminado). Es por eso que con voz fuerte y determinada te digo que al otro lado de nuestros miedos se encuentra posiblemente una historia mil veces mejor de lo que imaginamos o de lo que ya hemos vivido.

Si llegaste al final de mi columna es porque algo en tu vida o tu vida misma te incomoda, te pica o no te llena. Y eso está excelente, es de valientes el reconocer o identificar nuestras debilidades o falencias asi podremos trabajar en ellas y saber qué herramientas utilizar. Tengamos un crecimiento solidario ya que por naturaleza somos seres empáticos, si crees que no, entonces te invito a SER parte de uno de NOSOTROS, es tu decisión.

Nos vemos en un tiempo adecuado y me dirás si no fue el tiempo más retante, pero también el mas bonito, porque desaprender es de valientes, es un acto heróico salir de la cajita de creencias limitantes.

Y por supuesto, como no terminar como iniciamos, “salgan y hagan sus apuestas ciudadanía…” Ruben Blades.

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